Homosexualidad y esperanza

Un cristiano saliendo de la homosexualidad

miércoles, noviembre 30, 2005

Tres avemarías

Vengo de confesarme.
Desde hace meses voy a una parroquia que me pilla cerca y donde hay un cura muuuuuy mayor. Así me hago a la idea de que dentro de poco se llevará mis pecados la tumba. Ya sé lo del secreto de confesión. De todas formas este cura está bastante sordo y, sin embargo, no me pide que le repita las cosas. Ya es bastante humillante para mí tener que ir a vaciar el buche de mis muchos pecados. Pero, ¿y lo bien que se queda uno?.
Lo que pasa es que hace tiempo que no veo al cura mayor. Igual se ha muerto. Una vez creí que le había dado un telele mientras me confesaba. Tenía la cabeza gacha, y no decía nada. Cuando iba a llamar al sacristán, se despertó. 90 años o más dan para mucho, y ya firmaría para llegar a los suyos en su estado.
Hoy estaba un cura más joven. Después de contarle lo que me traía allí (o sea, que soy un cabrón, porque lo mío tiene remedio, pero no tiene excusa), el chaval no me ha comentado nada. Y, de penitencia, rezar tres avemarías.
Cuando he salido, he pensado que tenemos un Dios muy grande, y que la confesión es estupenda. Porque una va lleno de temores, de miedos, de no sé qué fantasmas, y , después, no te riñe nadie, ni te juzga nadie, ni nadie se enfada contigo. Tres avemarías. Y pedir perdón, claro.
He salido contentísimo, como un niño recién parido.
Y, al llegar a casa, me he zampado un trozo de turrón (sin llegar a los 25 gr, que en esto ya estoy escarmentado). Que hay más alegría en el cielo por un pecador que se convierte, que por 99 justos que no necesitan conversión.

martes, noviembre 29, 2005

Necesito un lacrimarium



Hoy llueve como si el cielo estuviera enfadado con nosotros.
Yo también me siento un poco así.
Necesito un lacrimarium para guardar las lágrimas, como se hacía en la antigüedad: estoy viendo modelos.

Por otro lado, y dado mi paternal carácter, os recomiendo no comer más de 500 gr. de turrón en una sola sesión. Llevo 45 minutos sentado sobre el señor Roca, jurándome a mí mismo que la próxima vez lo compartiré con los amigos. (Sí, tengo conexión Wi-Fi)

Si es que no hay nada tan sano como la caridad.

lunes, noviembre 28, 2005

Criatura del averno

Ese es uno de los piropos más cultos y sugerentes que me han dedicado en los últimos días.
A lo mejor me lo merezco por mi intento de penetrar la formidable coraza del pensamiento único de gran parte del colectivo gay. Cometí un error imperdonable.
Pero voy por partes.
Como uno tiene su corazoncito, a uno le gusta que se lea lo que escribe. Así que ayer, que tenía un ratito, me dediqué a seguir con la promoción de este blog. Me armé de valor-es un decir- y me dediqué a la promoción bloguística en dos fases:
1.-Puse un post rápido en los foros más usados de chueca.com. Ninguna respuesta, pero un cierto aumento en las visita
2.-Arranqué el mIrc y me metí en todos los canales gay, dedicándome con fruición al control-v

Comprendo que cuando uno se mete en un chat para buscar un polvete rápido, no le mola que le enfríen la libido con un blog como el mío.
Lo peor fueron los insultos. No los reproduzco aquí por si a mi madre se le ocurre aprovechar sus clases de Internet (ánimo, mamá, que no vas a romper nada).
Lo mejor han sido conversaciones muy simpáticas con algunos chateros muy respetuosos. Lo más gracioso es que les sorprende que el poder mediático del lobby gay no haya conseguido lavar el cerebro a todos los homosexuales de España. Las frases eran del tipo "acéptate como eres" y "a mi me gusta ser gay" y cosas por el estilo que demuestran que el dinero en publicidad está siempre bien invertido.
Me da pena que haya tanta gente incapaz de abrir los ojos.
Al final, pensé que quizá, con mi incursión a la mazmorra gay, había evitado algunas gonorreas y sifilises...Quizá algún contagio de SIDA. Seguro que a alguno se le bajó.
No sé. Pero me ha gustado, y la semana que viene repetiré.

INCIENSO, Bobby_26, Gym28, esperadme.

domingo, noviembre 27, 2005

La envidia y el beso

Lo confieso: no esperaba que mi primer post tuviera mucho éxito. Ya se que lo de que un gay sea antigay es políticamente incorrecto.
Pero lo repito: quiero dejar de ser gay.
Bueno, en realidad, la misma palabreja me da repelús.
Quiero dejar de ser homosexual??
Veamos. Yo no me considero una persona homosexual, ni gay. A mi esa terminología no me convence. Me considero una persona con atracción sexual hacia mi mismo sexo. Pero no estoy dispuesto a aceptar que esta condición sea lo que defina toda mi vida.
O sea, que soy una persona con este problema-(Paso uno de Alcohólicos Anónimos: reconocer ante sí mismo y ante otra persona que no tengo control sobre esta condición). Sobre mis problemas de adicción sexual hablaré otro día.
A lo que iba este post:
Ayer estuve hasta la una de la noche leyendo algunos blogs. Uno de ellos el de Asturiano en Londres.
Parece un tipo majete. Pero leer la vida más o menos íntima de este tío, y de otros como él, me produce una gran tristeza. Ver lo normal que es la vida de un tío normal (me refiero a un tío heterosexual) me provoca, por comparación, una gran pena. Lo confieso, a mí me gustaría que el sexo fuera esa realidad tan bien encajada en el conjunto de la persona que percibo en los heterosexuales (no todos, claro).
Cuando, por la calle, veo una parejita de la mano, o dos novios "comiéndose a besos" me lleno de envidia. Y no es por el tema sexual, porque, al final, tengo todo el sexo que quiero, sino porque algo dentro de mí me dice que la sexualidad hetero es más rica y completa que la mía. Es como llevar dentro un heterosexual latente que quiere ser despertado.
Algo me dice que hay más verdad en esas parejitas del parque que en los "marimonios" que se ha inventado este gobierno.
YO QUIERO SER HETERO.
¿Qué le vamos a hacer?
Que nadie me diga que tengo una homofobia interiorizada. JAJAJA.
Lo que tengo es que empezar a dar rienda suelta a este deseo de crecer como hombre. Creo que mi sexualidad sigue siendo la de un adolescente. No sé como decirlo.

A ver:
1.-reconozco que este post es un poco extraño.
2.-ya sé que lo de ser homosexual no se pasa como lo de la adicción al tabaco.

Teología del cuerpo

Acaban de caer en mis manos unas charlas de Christopher West sobre la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II. Las estoy meditando lentamente, con la esperanza de que esto, por fin, me ayude a ir saliendo del terrible pozo de la homosexualidad.
O, al menos, me ayude a recuperar el control.
Demasiado tiempo llevo con esto.
Quiero recuperar el camino. Algo se me rompió por dentro en la infancia o en la adolescencia. Demasiado tiempo con este dolor interno.
Cuando escucho lo de la feliz vida gay, me troncho...
¿Feliz?. JA JA JA
No recuerdo-casi- un momento de mi vida en que no haya querido ser como los demás. Recuerdo la soledad, el silencio tantas veces, la vergüenza...
Recuerdo las veces que pensé que lo mejor era morirse. Porque a veces me siento como cuando juegas una partida de un videojuego, y, desde el principio, la cosa va mal: vas perdiendo puntos de vida. Poco a poco te das cuenta de que no vas a poder acabar la pantalla, y empiezas a desear que se acabe la partida para empezar de nuevo. Así me siento yo a veces. Como si ya no tuviera sentido seguir jugando. Como si lo mejor fuera empezar otra partida.
Lo que pasa es que esta partida es la vida, y no se puede jugar dos veces.
Bueno, no sé si esto es demasiado amargo.
Lo cierto es que este Christopher, muy americano el tío, me ha vuelto a llenar de esperanza.
Hoy, que empieza el adviento, yo quiero volver a empezar...
Dejar de fumar me costó, pero, al final, lo conseguí: fue un regalo de Dios.
Espero que con la homosexualidad me pase lo mismo.
Ya sigo otro día


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